sábado, 2 de marzo de 2013

Ciro Alegría : La novela de la tierra




Allí estaba la inmensa puerta por donde ingresaban los alumnos. Y allí el maestro de pie, recibiendo a los niños. Vestía un traje oscuro, era flaco y ausente, él era Cesar Vallejo.

Lo recibió con cordialidad y lo llevo al salón, asignándole una carpeta. Luego lo integró a otros niños que jugaban diciéndoles:

- Aquí tienen un nuevo compañero. Jueguen con él. Mientras el maestro avanzó nuevamente al portón a dar la bienvenida a los alumnos que llegaban.

Los niños costeños lo rodearon curiosos. Se le acercaron y uno de ellos mirándole detenidamente y viéndole sus mejillas le dijo:

-¡Serrano chaposo! - hecho que causó la risa de todos.

El se sintió avergonzado y se retiró del grupo, deambulando por inmensos corredores y por los distintos patios llenos de bullicios alumnos.

Su profesor había empezado a buscarlo patio por patio y salón por salón. Por fin lo encontró. Lo cogió de la mano y lo condujo a su aula diciéndole:

-¿Qué pasó? ¿Te perdiste?

Ciro Alegría recordaba su mano nervuda, grande y cálida. En algún momento quiso zafarla y el maestro la retuvo.

En el colegio lo que me gustaba mucho del profesor era que nos dejaba contar historias, hablar de las cosas que veíamos cada día.

Cierta vez se interesó grandemente en el relato de las aves de corral de mi casa. Me tuvo toda la hora contando cómo peleaba el pavo con el gallo, la forma en que la pata nadaba con sus crías en el pozo y cosas así. Cuando me callaba ahí estaba él con una pregunta acuciante. Sonreía mirándome con sus ojos brillantes y daba golpecitos con la yema de los dedos, sobre la mesa. Cuando la campana sonó anunciando el recreo me dijo:

"Has contado bien"

Sospecho que ese fue mi primer éxito literario.

Ciro Alegría (Perú, 1909-1967)



Ciro Alegría Bazán, nació en Sartibamba (Huamachuco, departamento de La Libertad), el 4 de noviembre de 1909 y falleció en Chaclacayo (Lima), el 17 de febrero de 1967. Fue un escritor, político y periodista peruano. 


El distrito de Sartimbamba se encuentra a 125 km de Huamachuco, a 2800 m.s.n.m. y a 4 leguas del río Marañón.
Ciro Alegría es uno de los máximos representantes de la narrativa indigenista, marcada por la creciente conciencia sobre el problema de la opresión indígena y por el afán de dar a conocer esta situación, cuyas obras representativas son las llamadas “novelas de la tierra”. 

Distrito de Sartibamba, valle donde nació Ciró Alegría
Entre otras, es autor de las siguientes novelas: La serpiente de oro (1935), Los perros hambrientos (1939) y El mundo es ancho y ajeno (1941), siendo esta última su obra cumbre y la novela capital de la literatura hispanoamericana, que ha tenido innumerables ediciones y traducciones a muchos idiomas.

Hijo de hacendados ricos y blancos, él se consideraba un cholo serrano, ya que nació en la sierra y convivió durante sus primeros años con indios y cholos, peones y empleados de los inmensos latifundios pertenecientes a su familia. De ese recuerdo de su infancia y de los relatos que oyó entonces nacieron sus grandes novelas indigenistas.




Desde la edad de 3 años, su abuelo paterno, don Teodoro Alegría, hizo que Ciro aprendiera a leer. Entre los 5 y 7 años descubre el mundo fascinante de la magnífica biblioteca de la estancia familiar.



En 1916, es enviado a Trujillo (capital del departamento de La Libertad, en la costa), donde se matriculó en el primer año de primaria en el "Colegio San Juan", siendo su primer maestro, el que le enseñó a leer y escribir, el poeta peruano César Vallejo.
Durante esos años escolares vivió en casa de su abuela paterna Elena Lynch Calderón de la Barca de Alegría.


En 1927, cursando el cuarto año de secundaria, fue nombrado director de un pequeño periódico del Colegio, llamado Tribuna sanjuanista. La publicación llamó la atención de Antenor Orrego, entonces director del diario El Norte de Trujillo, quien convocó a Ciro para que trabajara con él como periodista, durante el período vacacional escolar de enero a marzo de 1928. Ciro trabajó como reportero policial, anotándose algunos éxitos, y publicando por primera vez sus versos, de tendencia vanguardista.





En 1930, tras discutir con Orrego, abandonó El Norte e ingresó a la redacción de otro diario trujillano, La Industria. También ese mismo año ingresó a la Facultad de Letras de la Universidad Nacional de Trujillo. 


Diario La Industria, Trujillo
A fines del año participó junto con otros estudiantes en un movimiento de intento de reforma universitaria. El movimiento fracasó y junto con otros dirigentes fue expulsado de la Universidad.

Tuvo activa participación en la formación de la célula aprista de Trujillo, junto con Antenor OrregoPor su actividad proselitista, fue perseguido y torturado y, luego de la debelada revolución aprista de 1932, fue encarcelado, pero liberado al año siguiente, en 1933, por una ley de amnistía. En esta época empezó a publicar algunos relatos, pero en 1934 fue deportado a Chile.


En 1935, su novela "La serpiente de oro" ganó el concurso de la editorial Nascimento de Chile, y en 1939 obtuvo, con su novela "Los perros hambrientos", el segundo premio de novela de la editorial Zigzag, también de Chile. Dos años después, en 1941, con su gran novela indigenista, "El mundo es ancho y ajeno", ganó el primer premio convocado a nivel continental por la editorial estadounidense Farrar & Rinehart.


Después de recibir este premio se estableció en Estados Unidos, primero, y luego en Cuba y Puerto Rico. Se dedicó al periodismo, la traducción y la enseñanza universitaria, así como a la literatura, aunque no publicó nada por estos años.
En 1956 conoció a la poetisa cubana Dora Varona Gil, con quien contrajo matrimonio el 25 de mayo de 1957. Con ella viajó por Estados Unidos, México, Puerto Rico, Santo Domingo y Jamaica.






En 1957 fue invitado al Festival del Libro Peruano, organizado por los editores Juan Mejía Baca, P. L. Villanueva y Manuel Scorza. Tras una larga ausencia de 23 años arribó al Perú el 4 de diciembre de 1957.
De regreso a la política, convencido por su amigo Belaúnde, es elegido diputado de Lima. Pero él no es verdaderamente un hombre político, es esencialmente un combatiente social y un periodista. Colabora en diferentes diarios y revistas, participa en el "Primer encuentro de Cuentistas Peruanos", que reunió a la élite de la narración nacional, y en 1966 es elegido Presidente de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA).

Fernando Belaúnde y Ciro Alegría



Ciro Alegría falleció el 17 de febrero de 1967, a la 1 y 30 de la mañana, a causa de un infarto cardíaco, tras una agonía dolorosa. Su muerte fue sorpresiva, cuando aparentemente gozaba de buena salud y recién cumplidos los 58 años de edad. 

El Presidente Belaunde, como homenaje póstumo, decretó que le fueran tributados honores de Ministro de Estado. Fue también condecorado con las Palmas Magisteriales en su grado más alto: el de Amauta.


Dejó varias novelas inconclusas así como varios relatos inéditos, que fueron publicados por su viuda, Dora Varona, quien se convirtió en una gran estudiosa de su vida y obra literaria.

Fuentes:


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